La forma correcta de guardar tus sandalias de verano

Si eres de las que termina el verano y guarda todos los zapatos juntos hasta el año que viene... ¡ESTO TE INTERESA!

¿Llevas toda la vida haciéndolo mal? Te damos algunos tips para que lo descubras y mejores tu técnica para conservar tus sandalias de verano.

Te damos las claves para que tus zapatos estén como nuevos el verano que viene.

1_ Limpiar y guardar

El paso más importante, sin duda, es limpiar bien tus sandalias de mujer antes de guardarlas.

Si son de piel, puedes limpiarlas con una toallita húmeda, siempre sin empapar la sandalia. También se puede hidratar con alguna crema específica.

Para dejar las sandalias de serraje perfectas hay que cepillar el pelo, siempre en la misma dirección y sin aplicar nada de agua.

Por último, limpia la suela de tus sandalias. Al año siguiente estarán como nuevas y con buen olor.

¡Tu yo del futuro te lo agradecerá!

 

2_ ¿Cómo guardarlas?

¿Cuántas veces has sacado zapatos del año anterior y tenían forma de todo menos de zapato?

A la larga esto hace que la piel se deforme y no te resulten tan cómodos como siempre. Y es que las sandalias tienen que tener su propio espacio.

La mejor forma de solucionar este problema es guardarlas igual que venían cuando las recibiste por primera vez.

Coge papel de periódico o revistas que ya no te sirvan y rellena las sandalias para que, al guardarlas, no pierdan su forma original.

 

3_ Tips para sandalias de serraje

Es clave guardarlas cepilladas para que la piel quede como nueva.

Además, otro truco es ponerlas de forma individual en bolsitas de plástico para preservarlas de la humedad. Si las guardas de una forma incorrecta durante unos meses, puede que cuando las saques de nuevo tengan alguna rozadura en la piel.

No olvides rellenarlas con papel de periódico antes de meterlas en la bolsita. Si cumples con todos los pasos, estrenarás sandalias cada verano. 

 

4_ No tires la caja de tus zapatos

¡Nada de guardar los zapatos al vacío! Con los zapatos no vale lo de cuanto menos espacio ocupen mejor, eso es para la ropa.

Los zapatos deben guardarse con cariño y mimo.

No tires las cajas de tus sandalias para guardarlas al finalizar el verano. ¡Te vendrán muy bien!

Aquí es cuando te alegrarás de haber invertido en zapatos de calidad y no tener un millón de zapatos que guardar.

 

5_ ¿Pasan todas al verano que viene?

Es el momento de hacer limpieza, piensa en las veces que te has puesto cada una de las sandalias y si crees que el verano que viene les vas a seguir dando uso. 

No guardes por guardar, el espacio está muy cotizado y seguro que no todos merecen estar ahí.

Los que te acompañan siempre y no fallan, los que cuidan de tus pies, los que pueden ir a cualquier plan porque combinan con todo y, sobre todo, los que están en buen estado para seguir dándoles vida. 

Ya estás preparada para cuando toque el cambio de armario, recuerda que el menos es más y... ¡cuanto menos tengas que guardar, mejor!

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